
Tranquilo, apaga la música
al menos un corto rato.
Acércate, suave, despacio
que quiero decirte algo.
Que tus pasos sean callados
y contengas el aliento.
Que descanse dulce el viento
y hay que empezar susurrando.
Déjame acercarme a tu oído
y rozarte con mis labios
y reírme, pues, muy bajo
y que todo sea argentino.
Te quiero contar un secreto
y sellarlo con tu boca
en un instante perfecto
donde nada es otra cosa.
Y pienso todo lo que valgo
y recuerdo que estamos juntos.
Entonces sonrío y me pregunto
si querrás tú decirme algo.
Imagen de: http://dyogurin.blogspot.com/2009/11/susurros.html